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POR UNA VIDA SIN MALOS TRATOS
(Humor gráfico contra la violencia de género)
La capacidad de la viñeta para condensar en una imagen las dinámicas sociales,
la capacidad del humor para subvertir lo aparentemente natural y mostrarlo en su
más descarnada contradicción, así como la agudeza de sus dibujantes para poner
«el dedo en la llaga», hacen de este medio de expresión una palanca poderosa de
sensibilización contra cualquier forma de desigualdad. La imagen, que en tantas
ocasiones es vehículo de estereotipos, se puede convertir entonces en una
ventana que pone al descubierto, que visibiliza, las formas de violencia que de
otra forma puedan pasar inadvertidas.
Por todo ello, la participación del Ministerio de Igualdad junto a la Fundación
de la Universidad de Alcalá en la convocatoria de la Muestra Internacional de
Humor Gráfico es otro más de los esfuerzos necesarios para convertir en un
objetivo colectivo la lucha contra la violencia de género, la lucha contra todas
las formas de violencia de género. En esta ocasión, a la calidad de las viñetas
presentadas se superponen dos motivos más. Por un lado, la propia vida y
naturaleza de la muestra, que desde 1992 propone sin descanso una mirada crítica
sobre los principales asuntos de actualidad; y por otro lado, el variado origen
de la participación, que, junto a autores de reconocido prestigio en España como
Forges, Mingote o Gallego y Rey, incluye viñetas llegadas desde 34 países del
mundo tan distintos como Argentina, Turquía, Siria, China, Australia o Perú.
Otro ejemplo más de que la lucha contra las desigualdades entre mujeres y
hombres, más allá de las diferencias culturales, debe ser un empeño común
a nuestra condición humana.
UN CENTENAR DE VIÑETISTAS MUESTRA EN ALICANTE SU REPULSA A LOS MALOS TRATOS
SERGIO ILLESCAS
El humor como herramienta de sensibilización y concienciación ante un problema
social tan extendido como es la violencia de género. Alrededor de esta idea
surge la exposición «Por una vida sin malos tratos. Humor gráfico contra la
violencia de género», que hoy se inaugura, a las 20.30 horas, en la sala de
exposiciones del Club INFORMACION de Alicante.
En esta muestra participan cerca de 100 viñetistas de 34 países diferentes, que
brindan su arte para reflexionar sobre la dura realidad a la que muchas mujeres
se enfrentan cada día. Autores nacionales tan conocidos como Forges, Mingote o
Gallego y Rey presentan sus creaciones junto a otros humoristas gráficos de
zonas tan dispares como Estados Unidos, Ecuador, China o Argentina, como Quino.
Todos ellos hacen una caricatura irónica y satírica de la cruda realidad,
mostrándola con todos los estereotipos que sobre la violencia de género se
tienen todavía.
Asimismo, participa el alicantino Enrique Pérez Penedo con su viñeta «¡Pan! y
cebolla». Enrique publica sus chistes gráficos, desde hace años, en el diario
INFORMACION de Alicante.
El proyecto de esta exposición itinerante lo desarrolló la Fundación General de
la Universidad de Alcalá y la Delegación del Gobierno para la Violencia de
Género, que depende del Ministerio de Igualdad. Caja Mediterráneo, la concejalía
de Acción Social del Ayuntamiento de Alicante y el Club han conseguido que esta
muestra viaje ahora a Alicante, y se pueda ver hasta el 8 de febrero. El
director territorial de Obras Sociales de CAM, Joaquín Manresa, aseguró ayer,
durante la rueda de prensa de presentación, que se ha ofrecido a los colegios e
institutos visitas concertadas guiadas por un monitor. También comentó que
algunos periodistas dicen que el humor y el rumor son dos buenas armas contra
este tipo de violencia.
El horario de visitas para todo el público es de lunes a viernes de 17.30 a
21.30 horas; sábados, domingos y festivos de 11 a 14 horas.
HUMOR CONTRA LA VIOLENCIA MACHISTA
ÁFRICA PRADO
La directora general del Instituto de la Mujer, Rosa María Peris, inauguró ayer
en el Club INFORMACION la exposición de un centenar de viñetas sobre la
violencia de género «Por una vida sin malos tratos», que calificó de «magnífica»
por ser «una manera muy inteligente de llamar la atención sobre este problema» y
aplaudió el trabajo realizado por los humoristas gráficos «por su compromiso con
la igualdad y su generosidad al denunciar la brutalidad de la violencia de
género».
La responsable del Instituto de la Mujer realizó un balance positivo de la Ley
Integral contra la violencia machista cuatro años después de su aplicación y,
pese a las 70 muertes de mujeres en 2008, recordó que «no podemos quedarnos ahí
en el análisis porque, si no, tampoco hay esperanza y no podemos dejar en la
angustia a las cerca de dos millones de mujeres que sufren la violencia. La
esperanza existe, hay 83.000 denuncias y cuando arrancó la ley eran 50.000, y
los recursos siguen en aumento. La ley poco a poco va cumpliendo y las mujeres
confían en la capacidad de las instituciones para resolver la violencia», indicó.
Peris defendió la denuncia como arma «necesaria para salir del circuito de la
violencia y recibir ayuda» y destacó el plan especial elaborado para las
víctimas extranjeras ante el aumento de casos «para que la ley tenga la misma
efectividad en esta población».
En la Grecia presocrática la teoria de los cuatros humores tuvo un arraigo muy
sólido, y sobre esa concepción de la fisiología del cuerpo humano la medicina
hipocrática desarrolló múltiples remedios que, de alguna manera, iban dirigidos
a curar por similitud o por contraste aquellas enfermedades producidas por un
exceso o defecto de alguno de los humores. Sangre, bilis, flema y bilis negra
aparecían como referencias sobre las que combinar las soluciones para recuperar
de la enfermedad a la persona afecta.
La violencia de género actúa como un mal humor negro y opalescente para la
sociedad, como si se tratara de una mancha espesa de chapapote que invade las
costas de la convivencia para hacer de ella un páramo desierto y contaminado por
la desigualdad, en el que el agresor levanta su fortaleza a sabiendas de que
nadie entrará en ese reino sin quedar señalado por el color de sus tierras
quemadas.
Frente a un problema tan grave como el de la violencia de género debemos adoptar
una actitud proactiva y abordar sus manifestaciones desde todos los ámbitos,
pues no hay uno por sí solo desde el que se puedan limpiar todas las zonas
impregnadas por ella. Y recurriendo a la teoria de los cuatro humores, frente al
humor maligno de la violencia de género hay que aportar elementos que, a través
de la reflexión inteligente, nos sitúen ante el espejo de una realidad
representada con la crudeza y sencillez de la caricatura. Estos rasgos
amplicados sobre la normalidad serán los que muchas de las personas se pararán a
contemplar al destacar sobre el hasta entonces homogéneo paisaje de la
cotidianeidad violenta, y los que les harán reflexionar.
La exposición de humor gráfico «Por una vida sin malos tratos» sorprende por esa
capacidad de esbozar una realidad tan compleja en unos simples trazos, y por
encender con ellos, como si de chispas se tratara, una llama de inquietud que
ilumine el camino hasta llegar a conocer la verdadera cara y detalles de la
violencia de género. Será con ese conocimiento con el que se podrá dar un paso
más en la crítica a los violentos y a todo lo que crece a su alrededor, única
forma de limpiar por completo ese humor negro oleoso que un día derramaron sobre
la convivencia para ocultar bajo él la igualdad.
Miguel Lorente Acosta
Delegado del Gobierno para la Violencia de Género - Ministerio de Igualdad

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